miércoles, 30 de mayo de 2012

Guardia de Paz Ciudadana nocturno


Imagen obtenida del sitio web:
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Pedro es guardia de seguridad de Paz Ciudadana. Lleva más de diez años trabajando en el centro de Santiago.
Cuenta que ha visto de todo: drogas, peleas, prostitución, delincuencia, entre muchos otros. Sin embargo, esta visión pesimista sobre la seguridad del centro ha ido cambiando. Afirma que se han estado implementando medidas que han ayudado a disminuir significativamente la delincuencia en la zona.


          La primera que surgió casi instantánea, y quizás muy poco relevante para algunos, fue si acaso le gustaba trabajar de noche. La respuesta fue: "Sí, prefiero trabajar de noche que de día". Luego de esta respuesta entramos de lleno en cómo es la vida para él en el centro de Santiago noche, algo que claramente nos interesaba.
           Nos habló de muchas cosas, pero sobre todo se enfocó en la delincuencia, que era el tema principal al que abarcamos nuestras preguntas. Sin problema alguno, este guardia de seguridad apodado "papi" por un niño mechero de 16 años que se queda con ellos en la Plaza de Armas por las noches (Mariano), nos cuenta que la vida nocturna en la Plaza de Armas no es fácil. Hay muchos vicios y diversos lugares de distracción que posibilitan el encuentro entre personas que no se encuentran en buenas condiciones, por lo que es muy común ver fuertes peleas, sobre todo entre mismos extranjeros y con frecuencia al término y cierre de estos lugares de distracción nocturnos.
               Este equipo de guardias nos explican cómo es su trabajo, y limitándose de inmediato que el sector que ellos protegen son el Paseo Ahumada y la Plaza de Armas, debido a la importancia histórica y actual que ambos lugares poseen. "Lo que pase alrededor, ya no es problema nuestro", exclama Pedro. Cuenta que siempre están comunicados por radio y uno del grupo anda en una camioneta de Paz Ciudadana.
                Varias anécdotas pudimos escuchar de Pedro, muchas de ellas bastante riesgosas, lo que nos deja claro que a pesar de que se están tomando medidas para proteger a la gente y el lugar central de nuestra ciudad, el peligro aún persiste, menos presente que antes, pero está. 
                 Al momento de despedirnos y agradecerle todo los datos y anécdotas que no entregó, como último consejo nos dice que igual circulemos con cuidado por el centro de Santiago, y nos dio una ruta segura para irnos camino a casa.
                       

Por Cristopher Ulloa.

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